Opiniones hechas por un cenicero lleno [29 Sanagiman]
Pall Mall, Belmont, Viceroy y un ocasional Lucky Click & Roll
Colillas que van tejiendo de a poco mi historia diaria, me recuerdan cada decena o veintena de minutos sin fumar. Me recuerdan lo que hice y lo que pensé, al momento de fumar. A veces, me recuerdan las risas y los comentarios bobos, llenos de cosas sin sentido, pero que me hacen feliz. A veces, se transforman en pequeñas cicatrices, de ansiedades mitigadas con el humo.
La mayoría de las veces, no son más que un momento de paz, remitido a botar el humo junto a toda preocupación, angustia y amargura acumulada. Lo malo, es que se acumulan casi instantáneamente luego de expulsadas.

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… y por las noches te recuerdan que están ahí… haciéndose presentes con su aroma en tu inconsciente. Si son tan mariconas las chuchesumadres.